Pasión por los tomates

Todo lo que hay que saber sobre el fruto del sol


"El descubrimiento del tomate ha representado la historia de la alimentación,
es algo como la Revolución Francesa para el desarrollo de la conciencia social."
Luciano De Crescenzo




El descubrimiento del tomate


El descubrimiento del tomate se remonta a la primera mitad de los años 1500, cuando los conquistadores españoles llegaron a América Central y a América del Sur.

El cultivo de la planta del tomate (Lycopersicon esculentum var cerasiforme) ya era popular en el período Precolombiano en Méjico y Perú. Los Aztecas y los Incas podrían definirse como los más antiguos cultivadores de este vegetal usado en la cocina Mediterránea.

A pesar de que en el Nuevo Mundo el tomate era parte de la dieta cotidiana de la gente local, la planta de tomate silvestre fue importada a Europa exclusivamente como decorativa.





El éxito del tomate a lo largo de los siglos


A comienzos del 1600, después de casi un siglo de su descubrimiento, el tomate no era aún aceptado como un vegetal comestible. Había una fuerte convicción de que era venenoso, como otras plantas solanáceas, por ejemplo la mandrágora y la mortal belladona. Más tarde se sometió al tomate a pruebas de observación médica (o usado como un tipo de medicamento). Italia fue una excepción en cuanto a la consideración de que el tomate era sólo un adorno agradable. En efecto, ya a finales de los años 500, un siglo antes que en el continente europeo, en Italia se consumían fritos en aceite con sal. A finales de los años 600, en la región Napolitana, se crearon las primeras recetas basadas en el tomate, aunque los famosos chefs seguían ignorándolo.

Solamente a finales de los años 700 el cultivo del tomate como alimento recibió un gran impulso en Europa, principalmente en el Sur de Francia e Italia. Mientras que en Francia se lo consumía sólo en las Cortes de los Reyes, en el sur de Italia era la comida básica de la gente pobre. En 1762, se determinó la técnica de conservación del tomate, después de estudios realizados por Lazzaro Spallanzani, quien fue el primero en notar que cuando se lo hervía y se lo colocaba en un recipiente cerrado, no cambiaba su sabor.

A partir del 1800, comenzó a cultivarse en regiones europeas más cálidas (sur de Italia, sur de Francia y España) y además se empezó a exportar al norte, donde dejó de ser un privilegio caro para pocas personas.



El fruto del amor


Se le atribuían al tomate misteriosos poderes energizantes y afrodisíacos y, por esta razón, fue incluido por los alquimistas en brebajes y pociones mágicas en los años del 1500 y 1600.

Quizás ésto nos ayude a entender los nombres que los diferentes idiomas europeos le dieron a la planta del nuevo mundo: love apple en inglés, pomme d’amour en francés, Libesapfel en alemán y pomo d´oro en italiano, nombre que recibió de Andrea Mattioli en el lejano 1554. Todas definiciones con una explícita referencia al amor. Sin embargo, en Francia, los hombres solían ofrecer plantas de tomate a las damas como muestra de su afecto. El gran escritor Manuel Vázquez Montalbán en sus “Recetas Inmorales” escribió “(…) No hagan las guerras, sino pan y tomates (…) En todas partes y siempre”.

Hoy, en todos los idiomas, excepto en italiano, se han sustituido esas viejas expresiones por derivaciones del término original azteca tomati.



Un tomate al dia...


El tomate es un precioso aliado para su salud.

Los nutricionistas consideran que el rey de la cocina Italiana es fundamental para una dieta/nutrición correcta: bajo en contenido graso, rico en vitaminas y sales minerales, juega un papel importante como antioxidante y tiene efectos positivos sobre el corazón y las arterias.

El tomate, un alimento liviano, rico en minerales, muy nutritivo y lleno de sabor, es esencial para garantizar una alimentación bien equilibrada y gracias a su acción desintoxicante y regeneradora lo es para la salud diaria.

El tomate es también rico en licopeno, un fuerte antioxidante natural, que le da al fruto su color rojo. Gracias a la acción benéfica del licopeno, las células están protegidas contra los agentes externos que podrían ser la causa de afecciones múltiples como: arterioesclerosis, problemas digestivos e intestinales. El licopeno también ayuda a la piel a protegerse de la radiación solar directa, responsable del proceso de envejecimiento y de muchas patologías tumorales.



Tomate – sus caracteristicas nutritivas


El contenido calórico del tomate es naturalmente bajo (contiene sólo 16 kcal. cada 100 gramos), por esta razón, gracias a su alto contenido de agua, es especialmente adecuado para una dieta que ayude a perder peso.
Tiene un nivel alto de vitaminas: su color rojo indica la presencia de licopeno, un excelente antioxidante natural que desarrolla sus características saludables al ser cocinado, y beta caroteno, que estimula la producción de melanina, necesaria para el bronceado de la piel.

En promedio, 100 gramos de tomate fresco está compuesto de:
• 93% de agua
• 2,9% de carbohidratos
• 0,2% de grasa
• 1% de proteínas
• 1,8% de fibra

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