En Italia casi siempre se sirve el Pesto con pasta recién cocida. Se lo diluye y se lo calienta con unas pocas cucharadas de agua de la cocción antes de servirlo con los linguine o trenette (un tipo de pasta angosta y plana, común en la región de Liguria). A menudo se añade patata cortada y judías verdes, sus texturas y sabores complementan perfectamente el pesto y la pasta, transformándolo en un plato más sustancioso.
Otra forma tradicional de usar pesto es poner una cucharada en la sopa minestrone justo antes de servir para crear así el Minestrone a la Genovesa.
Consejos y pequeños secretos
¡Hay incontables maneras de disfrutar el sabor de un buen pesto!
Intente añadirlo a las verduras cocidas, en vez de mantequilla. El calor libera el sabor del Pesto Saclà a medida que se derrite lentamente.
El pesto es ideal para la ensalada de patata. Simplemente añadir el Pesto a la Genovesa Saclà cuando las patatas ya se hayan cocinado pero estén todavía calientes, para que absorban el aroma, y luego, enfriar.
El Pesto a la Genovesa Saclà da gran sabor y color al yoghurt, a la nata líquida y a la mayonesa. Mezclar bien y después coronar las patatas, acompañar ensaladas o simplemente untar sobre pan crocante.
Crear un delicioso crocante de hierbas, mezclando migas de pan fresco con Pesto a la Genovesa Saclà y usarlo como cubierta para pescado, como el salmón o el atún, o de la misma forma para las pechugas de pollo sin piel. También se puede usar como acompañamiento añadiendo una cucharada al lado en el plato.
Mezclar Pesto a la Genovesa Saclà con aceto balsámico y aceite de oliva para hacer un delicioso aderezo a servir con berenjenas o pimientos asados, o con tomates dulzones frescos en rodajas.
El Pesto a la Genovesa Saclà constituye un sabroso relleno para las omelettes.
Disfrute algunas recetas con Pesto a la Genovesa Saclà
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